Bayas donde vayas


¡Vaya valla que saltó el caballo bayo allá por Valladolid!

Recuerdo los dictados de mi maestro, Don Maximiliano; esa frase formaba parte de ellos.

Y paseando a mis perros me encontré las bayas. Lo pensé inmediatamente… ¡Vaya, vaya! valla donde valla, hayaré bayas.

Helas aquí.