Giraldillo


La catedral de Sevilla es la tercera más grande del mundo, con 11.520 m2. Su veleta, el Giraldillo, corona la torre de la Giralda (“que gira”). También está abajo, en una de las puertas, donde lo fotografié.

Ay, plaza de Doña Elvira


Plaza de Doña Elvira

En la foto publicada ayer dije que era delito ir a Sevilla y no pasear por el barrio de Santa Cruz.

Y claro, si uno recuerda el archifamoso bolero “Dos cruces” escrito por Carmelo Larrea en 1952, una vez en Santa Cruz, hay que ir a la plaza de Doña Elvira, y allí fuimos.

Ay, barrio de Santa Cruz


Barrio de Santa Cruz

Dicen, y creo que con razón, que ir a Sevilla y no pasear por el barrio de Santa Cruz, ver sus plazas, sus calles estrechas, sus patios… es un pecado.

Es un pecado aunque te tropieces con guiris por todas partes. Por eso hubo que pasear.

Sevilla tuvo que ser


donde estuviera esta bonita estampa con el consulado de Portugal y los coches de caballos.

The invisible man y su perrito


En Sevilla vi, o mejor dicho, no vi, a este Hombre Invisible.

Me habría gustado verlo, y aún más, a su perrito, pero también resultó ser invisible. Soy más de perros que de gente.

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